Tres claves para conservar un Jamón Ibérico

Es importante hidratar el Jamón Ibérico con su propia grasa al terminar de cortar y justo antes de empezar

  • |  Asociación Interprofesional del Cerdo Ibérico (ASICI)
  • |  28-01-2022

¿Cómo puedo conservar mi pieza de Jamón Ibérico para que mantenga todas sus propiedades? ¿Debo taparla? ¿Dónde tengo que guardarla? Son algunas de las dudas que surgen cuando has abierto tu pieza y no la has consumido entera. Por eso, desde la Asociación Interprofesional del Cerdo Ibérico (ASICI) nos dan tres consejos clave con los que puedes alargar la calidad de tu pieza, evitando su oxidación y conservando todos sus aromas y sabores. Forman parte de la campaña “Jamones Ibéricos de España, Embajadores de Europa en el Mundo”, puesta en marcha junto a la UE.

 

1.-Alejado de la luz solar y conservar a temperatura ambiente

Una vez abierto, para conservarlo de la mejor manera posible, lo recomendable es guardarlo en un lugar fresco y seco, a salvo de la luz directa del sol, evitando cambios de temperatura.

Para que mantenga todas sus cualidades organolépticas, así como su seductor aroma y su intensa textura, se debe dejar sin limpiar la capa exterior de la parte que no vayamos a cortar.

2.- Hidratarlo con su propia grasa

Es importante hidratar el Jamón Ibérico con su propia grasa al terminar de cortar y justo antes de empezar, frotando sobre la superficie del corte. Para ello es fundamental conservar la grasa interior blanca que se ha retirado cuando se ha abierto la pieza. Nunca se debe utilizar la grasa de cobertura exterior, de color amarillento y sabor rancio.

Posteriormente, se debe tapar con un trapo opaco de algodón, protegiéndolo así de la luz y la humedad para evitar el contacto con el aire. Si el consumo no va más allá de 48 horas, también se puede utilizar un film transparente que se adhiera a la carne y permita su conservación en condiciones óptimas.

3. Envasado al vacío

Los blíster o envases unitarios de Jamón Ibérico son una de las opciones más versátiles e interesantes para conservar el sabor y el aroma de esta joya de la gastronomía mediterránea. En este caso, es importante guardarlo en el frigorífico a una temperatura de entre 5ºC y 2ºC. No se recomienda congelarlo, ya que puede perder propiedades.

Para apreciar todos sus matices, se debe sacar con, al menos, dos horas de antelación. Es aconsejable sumergirlo unos instantes en agua templada y abrir el blíster media hora antes de servirlo. La temperatura ideal de consumo es de 24ºC y la grasa del Jamón Ibérico debe tener un tono transparente, de este modo sabrás que es tiempo de degustarlo en su máximo esplendor.



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