Aprende a reconocer los tipos de quesos de España: cuál combina mejor en cada momento

Todo el sabor, peculiaridades e historia de nuestros quesos

  • |  INLAC
  • |  20-04-2021

Desde el desayuno hasta la cena, pasando por el aperitivo, la comida, el postre y la merienda… El queso es uno de esos versátiles alimentos que está presente en prácticamente todas las mesas, y en diferentes momentos de consumo. ¿Pero sabemos reconocerlos? ¿Qué tipologías existen? España es ‘un país de quesos’, que se elaboran en prácticamente todos los territorios de la Península y también en las Islas Baleares y Canarias. Un patrimonio nacional de enorme valor histórico, cultural, social o gastronómico, y vital para el desarrollo rural y para luchar contra la España Vaciada, que INLAC está dando a conocer a través de la campaña “Quesea”, con acciones informativas en supermercados e hipermercados.

La producción anual supera ampliamente las 450.000 toneladas y el queso forma parte de la cesta de la compra del 89% de los hogares, aunque consumen sólo 7,8 kilos de media al año.

El queso es mucho más que un alimento: Contiene proteínas de alto valor biológico y es uno de los alimentos con mayor concentración de calcio que existen: una porción de 100 gramos de queso equivale al requerimiento diario de una persona adulta. El queso es un alimento rico en vitaminas A y D. También contiene vitaminas del grupo B, como la B12, la B9 (ácido fólico), la B1 (tiamina) o la B2 (riboflavina). En nuestro país podemos disfrutar de variadas referencias, nutritivas y sabrosas: Quesos frescos, tiernos, de pasta semiblanda jóvenes, afinados, azules, de pasta prensada, tortas .... Te ayudamos a conocerlos.

 

7 tipologías por descubrir: España marca la diferencia

Quesos frescos

La mayoría de los quesos frescos españoles son dulces y jugosos, con recuerdos a la leche limpia y a cereal dulce malteado. Estos quesos son de coagulación enzimática porque el cuajo juega un papel esencial y se elaboran indistintamente con leche de vaca, cabra, oveja y sus mezclas y la dosis de sal es muy baja (0,5 a 1%).

También existen quesos frescos de untar, envasados en tarrinas, muy cremosos.

En su elaboración se añaden fermentos lácticos acidificantes y muy poco cuajo; de ahí su textura untuosa y sabor ligeramente láctico. Entre los ejemplos, tenemos los Quesos de Burgos; Fresco de Cabra; Fresco de Untar…

Quesos tiernos

Los quesos tiernos son jóvenes, elaborados con pocos días, que sólo han sufrido una primera fermentación, por los que son muy lácticos, con recuerdos a leche, yogur suave, mantequilla y frutos secos. Pueden estar elaborados con cualquier tipo de leche o sus mezclas y “maridan” bien con dietas bajas en calorías y en sal.

Su textura es de tipo blanda a semiblanda. En esta categoría se encuentran también los quesos sin lactosa. Ejemplos de quesos tiernos: Tronchón, Tierno mezcla, Tierno de vaca, Barra tierno sin lactosa, Cabra tierno sin lactosa…