Roscón de Reyes: de lo tradicional a lo más vanguardista

Hoy se celebra en los hogares españoles el día de Reyes que, además de estar marcado por la ilusión de los más pequeños de la casa (y también de los no tan pequeños...), destaca por un dulce que tradicionalmente acompaña los desayunos y meriendas de esta festividad: el roscón de Reyes. Aunque hoy, 6 de enero, es el día oficial para tomarlo, semanas antes y despúes se sigue viendo en las pastelerías o se sirve como postre en muchos restaurantes.

 

La historia del roscón

La tradición del roscón de Reyes proviene de la época romana, y continuó en Francia con la “fiesta del Haba” que se celebraba cada 6 de enero, elaborando un bollo redondo con una legumbre en su interior. En el s. XVIII se añadió también una moneda de oro en el dulce, por lo que la legumbre pasó a tener un significado negativo, obligando al que la encontraba a pagar el roscón.

 

Tradición en su elaboración

Son muchos los maestros pasteleros que optan por seguir elaborando el roscón con los ingredientes de siempre. Una de estas pastelerías es la Pastelería Mallorca, que puede presumir de llevar más de nueve décadas elaborando roscones.

“Casi 90 años después, lo seguimos elaborando a base de una mezcla de harina nacional e italiana de gran fuerza, mantequilla asturiana de alta calidad, levadura fresca con prefermentados naturales, huevos, azúcar, ralladura de naranja y de limón y agua de azahar. Por supuesto, no podía faltar la que desde 1940 se convirtiese en seña de identidad del roscón de la casa: la almendra Marcona tostada en grano”, explican desde Pastelerías Mallorca.

“El secreto de nuestros roscones está, además, en los reposos de la masa en bloque, su formado artesanal siempre a mano, el reposo en pieza y las largas fermentaciones controladas que hacen que desarrolle su aroma y textura tan característicos”, incluyen.