Rafuel: volver al mercado para ahorrar en la cesta de la compra

El influencer asegura que debemos defender nuestra agricultura local, que garantiza que los productos sean muy frescos

  • |  Revista Alimentaria
  • |  03-06-2022

Según el estudio ‘Consumer Trends Report’, elaborado por la compañía dedicada a la gestión de datos Dynata, el alza de los precios se impone como la principal preocupación de los consumidores españoles. Y es que el último dato adelantado del Instituto Nacional de Estadística (INE) señala que la inflación anual estimada del IPC en mayo de 2022 es del 8,7%. Esta evolución se debe, principalmente, a que los precios de los carburantes y los alimentos y bebidas no alcohólicas suben este mes más que en mayo de 2021.

En este contexto de inflación, resulta primordial ahorrar en la cesta de la compra, y por eso hemos consultado con uno de los influencers gastronómicos más queridos, Rafael Antonín, más conocido como Rafuel, que compagina su profesión como comercial de petróleo con su activa presencia en redes: todos los días publica una receta, y le encanta interactuar con sus seguidores. Además, su primer libro de recetas fáciles, Rafuel: Mis mejores recetas, salió a la venta en abril del año pasado de la mano del Grupo Planeta.

Rafuel tiene muy claro cuál es la clave para ahorrar: "Ir al mercado. Es el mensaje que siempre trato de transmitir a mis seguidores, sobre todo a los más jóvenes, porque los más mayores ya estamos acostumbrados a hacerlo y sabemos que allí podemos encontrar otras calidades y otros productos. Las grandes superficies se abastecen de alimentos que requieren transportes muy largos, y no tiene ningún sentido que comamos tomates que deben recorrer miles de kilómetros para llegar aquí, teniendo la agricultura local que tenemos. Tenemos que luchar para defender nuestra agricultura local, que nos garantiza que los productos que compramos son muy frescos".

Además, el instagrammer añade que ir al mercado "es una experiencia que te permite descubrir productos y te da la oportunidad de tener ideas que no se te ocurrirían de otra forma. Se aprende mucho hablando con los profesionales que trabajan allí: el pescadero, el carnicero... te explican cómo tratar el producto, formas de elaboración, etc.

"Esto en el caso de las ciudades, pero es que, además, en las pequeñas poblaciones que tienen los mercados de agricultores un día a la semana, se tienen que aprovechar, porque encuentras productos con calidades muy buenas y además a precios económicos".

La falta de tiempo y la búsqueda de la comodidad tienen mucho que ver con alejarse de los mercados. "Muchos jóvenes están acostumbrados a ir a la gran superficie y comprar para todo el mes, lo cual hace que se acomoden a unos menús mensuales muy rutinarios: esto no es la gastronomía, es ir comiendo para no perder energía" —asegura Rafuel—. "Y cuando quieren salir de esta situación, van a un restaurante donde se gastan lo que han ahorrado en tres meses. Desde luego, hay que ir a los restaurantes, pero es más importante aún comer bien todos los días". Y pone un ejemplo muy ilustrativo, que es el de la aceituna esferificada, que según nos cuenta requiere unas 14 aceitunas para su elaboración; por tanto, tiene que ser algo que se pruebe de forma excepcional.

En cuanto a consejos para que los jóvenes se animen a cocinar, el más importante para Rafuel es "comprar y cocinar en pareja, porque enriquece mucho: comer se convierte en una experiencia de toda la mañana el fin de semana, por ejemplo". Y si hay niños, hay que implicarles también. De hecho, en su caso su amor por la gastronomía empezó en la infancia, porque era el mayor de nueve hermanos y quien acompañaba a su madre a comprar: "Íbamos a La Boquería a primerísima hora, luego tomábamos un buen desayuno porque habíamos madrugado...", y también cocinaba con ella.

También es muy importante conocer los útiles de cocina. Por ejemplo, las ollas a presión aportan un gran ahorro de tiempo y de energía al cocinar.

En este sentido, le consultamos por la utilidad de las freidoras de aire, tan de moda actualmente, y nos cuenta que nacieron en Estados Unidos por el precio de los aceites, mientras que "en España somos el primer productor mundial de aceite de oliva, y además es, de todos los aceites vegetales, el que aguanta mejor el calor. Si por ejemplo pochas la patata para hacer una tortilla a 120ºC, puedes reutilizar ese aceite 4 o 5 veces, ya que no se deteriora hasta que alcanza los 170ºC".

"He estado haciendo pruebas de recetas con alguna de estas freidoras y hay que tener en cuenta todos los factores" —advierte—. "Si la utilizo, por ejemplo, para pochar unas patatas para hacer una tortilla, como decía, luego necesito el doble de huevos para hidratarla. Asimismo, si quieres freír unas patatas a 200ºC durante 45 minutos, gastas el doble en electricidad que si lo hubieras hecho en aceite. Lo que hay que hacer es freír a la temperatura correcta, y luego escurrir bien. Por ejemplo, los japoneses son expertos en esto. Por tanto, sí a las freidoras de aire, pero sabiendo que lo que ahorramos en aceite lo gastamos en electricidad".

 

Foto de cabecera de la noticia: ©Moneo Moneo.



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