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揃uscamos establecer un sistema de incentivos que ayuden a la poblaci髇 a elegir un consumo saludable

Alberto Garz髇
Alberto Garz髇

Fuente: Revista Alimentaria | 22/10/2020


Como cada 16 de octubre, hoy se celebra el Día Mundial de la Alimentación, una iniciativa que promueve la FAO para concienciarnos de la necesidad de acabar con el hambre y de garantizar dietas saludables para todos. Aprovechamos esta celebración para entrevistar a Alberto Garzón, Ministro de Consumo, para que nos explique en detalle las últimas iniciativas que están desarrollando con el fin de contribuir a que los ciudadanos sigan unos hábitos de consumo saludables.

 

Revista Alimentaria.- En relación con la nutrición y la seguridad alimentaria, ¿qué valoración hace de la actividad del Ministerio de Consumo durante estos meses?

Alberto Garzón.- Han sido unos meses muy atípicos, debido por desgracia a la pandemia, en los cuales hemos tratado de conjugar la situación de poner en marcha un nuevo Ministerio, con todas las competencias que tenemos que desplegar, con un contexto en el que la agenda la ha marcado la urgencia de la pandemia.

En cualquier caso, hemos establecido desde el principio, y así lo hemos puesto de relieve en nuestras comparecencias en el Congreso y el Senado, que para nosotros es una prioridad abordar todas las cuestiones relativas al consumo saludable. Es un eje que estamos empezando a desplegar ahora, y ya hemos hecho una serie de anuncios vinculados con el etiquetado, con la publicidad especialmente dirigida a menores, y en general con los hábitos de la población, buscando un diseño de incentivos para facilitar que la gente pueda establecer un consumo más saludable.

El Estudio ALADINO, que hemos presentado recientemente, refleja muy bien la magnitud de los retos que tenemos por delante, y que debemos abordar a lo largo de legislatura.
 


R. A.- El Estudio ALADINO que menciona se centra en el problema de la obesidad infantil: ¿Qué reto supone?

A. G.- Se trata de un problema estructural, de largo recorrido, que ya hace tiempo se había detectado pero que desgraciadamente aún no hemos resuelto. Los niveles de obesidad y sobrepeso infantil en España son alarmantes (la prevalencia de sobrepeso en la población de 6 y 9 años es del 23,3%, mientras que la prevalencia de obesidad alcanza el 17,3%, según los estándares de situación ponderal de la OMS), y lo son de manera especial en el caso de los grupos más vulnerables económicamente.

Aquellas familias con menos recursos al final tienen una serie de hábitos de consumo menos saludables, que conducen al sobrepeso y la obesidad. Así, el Estudio ALADINO revela que la obesidad afecta al 23% de las familias con rentas bajas en España, frente al 12% de las de rentas altas.

Hay que tener en cuenta que, además de suponer un problema sanitario, el sobrepeso y la obesidad infantiles tienen unas implicaciones mayores. Por ejemplo, en el caso de niños de 6 a 9 años, que es la franja de edad analizada en el Estudio, la obesidad puede tener consecuencias psicológicas en su desarrollo personal, al socializar en entornos como los colegios, etc.

Desde el punto de vista sanitario, tiene consecuencias a largo plazo, ya que la obesidad a esa edad temprana es un factor de riesgo para padecerla también en la edad adulta, y en la edad adulta sabemos que la obesidad es un factor que empeora los pronósticos.

El Estudio ALADINO alumbra dos cuestiones relevantes: el tipo de consumo alimentario que estamos teniendo en nuestro país, alejándonos de la Dieta Mediterránea, y la pobreza, que está íntimamente relacionada. Es un problema de clase social: no se pueden entender los hábitos alimentarios sin atender a la pobreza.
 


R. A.- ¿Qué papel tendrán campañas como la que han lanzado recientemente, “Azúcar, te dejo”?

A. G.- La magnitud de los retos nos obliga a acometer reformas integrales. Por un lado, debemos ejercer una labor pedagógica, con campañas de concienciación como esta, pero hay elementos que van más allá. Por ejemplo, cuando hablamos de pobreza, hay familias que a lo mejor están bien informadas, pero no tienen más remedio que hacer un consumo de productos menos saludables por una cuestión de renta, por lo que este problema tiene otro tipo de abordaje.

Otras acciones que debemos llevar a cabo es el sistema de incentivos que comentaba al inicio. Uno de ellos es el etiquetado frontal, NutriScore, que es el que se puede utilizar según la normativa actual y facilitará a los consumidores la toma de decisiones.

Otra medida es eliminar la publicidad que promueva el consumo no saludable. Consideramos que la publicidad tiene una influencia directa en el consumo, ya que, de hecho, si no fuera así no se harían inversiones tan extraordinarias en ella. El objetivo de este Gobierno es el diálogo social, y mantenemos el diálogo con todos actores, en este caso, con la industria alimentaria, pero tenemos un programa que debemos cumplir y cuando se trata de productos que se ha demostrado científicamente que empeoran las condiciones de vida de los menores, tenemos el deber de intervenir.

 


R. A.- Respecto al etiquetado NutriScore que ha mencionado, ¿cuáles son los siguientes pasos que van a dar para su implantación? ¿Estará adaptado a las características de la Dieta Mediterránea?

A. G.- Debemos ser capaces de que el algoritmo, es decir, el criterio por el cual un producto acaba en un extremo u otro del gradiente, sea riguroso. Se debe evitar que productos sanos y que forman parte de la Dieta Mediterránea, como el aceite de oliva, tengan una penalización en este sistema, que lo que persigue es la promoción de esa Dieta Mediterránea de la que, por desgracia, nos estamos alejando en nuestro país.

Como decía, apostamos por los incentivos, es decir, no le decimos a la gente lo que tiene que comer porque son decisiones individuales que corresponden a las unidades familiares, pero sí tenemos el deber de utilizar la ciencia para explicar cuáles son las consecuencias de un tipo de consumo y de otro, y de utilizar diferentes instrumentos para incentivar el consumo saludable, que son los mencionados arriba, el etiquetado y la publicidad, y también la fiscalidad, por ejemplo, que se ha demostrado que también es útil, como hemos visto en el caso de Cataluña con cierto tipo de bebidas.

 

R. A.- En cuanto al Código PAOS de autorregulación de la publicidad de alimentos, ¿qué perspectivas tiene por delante?

A. G.-
Estamos comenzando el diálogo, tenemos el compromiso de establecer los canales de diálogo adecuados, pero siempre hay un elemento que tiene que prevalecer, que es la salud de los menores, y por lo tanto tenemos el compromiso de extinguir toda la publicidad de aquellos productos que se haya demostrado científicamente que perjudican a la salud de los menores. Haremos este proceso de la forma más acompañada posible, y una vez que finalice el proceso de diálogo, llevaremos la propuesta al Consejo de Ministros y demás órganos competentes para que lleguemos a normas. Consideramos que es un incentivo también para que la industria se siga adaptando, y debe hacerlo de forma rápida, siempre respetando sus procesos, etc.

 


R. A.- El próximo 3 de noviembre se entregan los Premios Estrategia NAOS, que reconocen a iniciativas dirigidas a luchar contra la obesidad infantil. ¿Haría falta una mayor colaboración entre todos los agentes para implantar este tipo de iniciativas a nivel más amplio?

A. G.-
En los últimos años se ha conseguido, por parte de muchos actores muy diferentes, como nutricionistas y dietistas, profesionales del sistema de salud, de la seguridad alimentaria, instituciones privadas, incluso personalidades como la propia Reina Doña Letizia, que es Embajadora Especial de la FAO para la Nutrición, generar un clima de opinión que hace que la gente esté mucho más concienciada de los problemas que suponen determinados hábitos alimenticios.

Lamentablemente, esto no es suficiente, y por eso es necesario pasar a las políticas públicas, y en estos primeros momentos de la legislatura nos hemos reunido con los diferentes actores, y vamos a seguir haciéndolo, para recabar la información y las recomendaciones que nos transmiten. Tenemos la percepción de que no se ha avanzado lo suficiente en el ámbito de la administración, y por tanto ahora debemos recorrer un camino que la sociedad civil ya había hecho. Debemos estrechar esa brecha y seguir estableciendo ese sistema de incentivos que mencionaba antes.

 


R. A.- ¿Cómo se está desarrollando el trabajo conjunto de Consumo, Sanidad y Agricultura para la gestión de AESAN?

A. G.-
La colaboración está siendo extraordinaria, tanto el ministro Illa como Planas como yo mismo estamos colaborando y coordinando todas las acciones y sobre todo la Estrategia a seguir. Es verdad que la presidencia de AESAN la tiene el Ministerio de Consumo y que establecemos las líneas estratégicas, pero dichas líneas son las que ha establecido el gobierno de coalición, así que hubieran sido las mismas si AESAN hubiera estado bajo otro Ministerio.


AESAN es una herramienta extraordinaria para el control de las diversas cuestiones de seguridad alimentaria, gracias a sus laboratorios, sus profesionales altamente cualificados, etc., y también es un instrumento excelente para poner en marcha toda esta estrategia de fomento del consumo saludable.

 


R. A.- ¿Cómo va a seguir trabajando AESAN su estrategia de comunicación para llegar a la población?

A. G.-
Es un tema que nos preocupa y en este sentido me gustaría resaltar que el Premio Estrategia NAOS de Especial Reconocimiento se ha concedido este año a María Ángeles García García, más conocida como “Boticaria García”, que precisamente se caracteriza por ser una persona que contribuye mucho a la divulgación de hábitos saludables de alimentación a través de las redes sociales. Creo que la administración pública tiene que contribuir a ello, y vamos en esta línea. Por ejemplo, durante el confinamiento lanzamos una Guía de hábitos de consumo saludable, para que la gente tuviera más claro qué hábitos adoptar en una situación tan atípica, y la difundimos a través de nuestras redes sociales, etc. El Ministerio se va a hacer eco de todas las campañas y queremos aprovechar que por primera vez en España tenemos un Ministerio de Consumo, que nos puede ayudar a elevar este tipo de mensajes.

 

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