El arte de servir el champagne a la francesa: cinco trucos que debes conocer

Se acercan las fiestas navideñas y con ellas las comidas y los brindis. Y un gran protagonista de esta época es el Champagne, un indispensable en Navidad. Ya sea del tipo que elijas, te damos los trucos para que conozcas todo el protocolo a la hora de servirlo y quedes como una auténtica o auténtico experto gastronómico.


Laurent Perrier, una de las firmas gastronómicas de gran prestigio en la familia de los espumosos, a través de su edición Grand Siècle, nos ayudan a conocer cinco de sus trucos:

1. El dilema de descorchar la botella
Los más finos abrirán la botella dejando escapar un ligero susurro. La botella se mantiene inclinada a 45 grados, cerca del pecho, con una mano sujetando el corcho con el alambre previamente aflojado, y la otra mano girando la base de la botella.

2. La mejor copa para disfrutarlo
Es fácil perderse entre el glamour de la copa “Gatsby” y la flauta de toda la vida. La más recomendable es la copa tulipán: bastante parecida a la copa de vino, es ligeramente más estrecha. Su cáliz abombado permite que se expresen y se concentren los aromas. Es muy importante recordar que siempre se sujeta por el tallo para que la mano no temple el vino.


3. La temperatura ideal para degustar una armonía perfecta
El champagne se degusta idealmente entre 8 y 10°C. En cuanto al tiempo, 30 minutos en una cubitera con hielo y agua, o 4 horas en una nevera permitirán alcanzar la temperatura perfecta. En cambio, champagnes tan finos como Grand Siècle, que goza de más de 10 años de envejecimiento en bodega, se revelan con dos grados más, entre 10 y 12°C. De esta manera, se abren todos los aromas más complejos, en este caso de cítricos, frutas confitadas, pan de especias y miel.


4. El truco para ser la elegancia personificada sirviendo Champagne
Servir el champagne es un juego de destreza: la mano derecha inclina la botella sujetándola por la base, mientras que la mano izquierda inclina la copa.


5. Los secretos de su conservación
Una botella de champagne se conserva durante varios años en posición horizontal y en la oscuridad de una bodega a 10°C. Una vez abierta, ninguna cuchara ni remedio de la abuela permitirá conservar el champagne como un tapón hermético. Es tan fácil conservar la botella abierta como taparla con un tapón adecuado, y mantenerla en frío.

 

 

 

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