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#EtiquetadoClaro: cmo identificamos el origen del huevo y su calidad?

Huevos
Huevos

Fuente: Revista Alimentaria | 01/05/2020

En muchos casos cuando compramos huevos, no conocemos qué conllevan las categorías que se les asignan o podemos dudar si unos ofrecen mayor calidad que otros según su forma de cría. Por esta razón, el Instituto de Estudios del Huevo, nos aclara las dudas de la mano de María del Mar Fernández Poza, Directora del Instituto.

En la UE se han establecido cuatro formas de cría, que en realidad no influyen en la calidad del huevo, sino que tienen que ver con el tipo de granja en la que están las gallinas. Todas cumplen con la exigente normativa de la Unión Europea para garantizar el bienestar animal: tienen espacio suficiente, una percha para subirse a descansar y dormir, un nidal donde poner los huevos, y zonas de escarbar. Se clasifican en cuatro categorías:

  • Gallinas en jaula: si las gallinas se mantienen en jaulas acondicionadas (las únicas autorizadas en la UE que cumplen con esas condiciones).
  • Gallinas en sistema en suelo: si las gallinas están sueltas en el gallinero.
  • Gallinas camperas: aquellas que además de estar sueltas en el gallinero pueden salir a un parque exterior.
  • Gallinas ecológicas: cumplen con las condiciones de alimentación y manejo que establece la regulación de producción ecológica.

 

Cómo viene identificado en el etiquetado

La regulación de la UE obliga a indicar en cada envase el sistema de producción, con la expresión “huevos de gallinas criadas en jaulas”; “huevos de gallinas en suelo”, “huevos de gallinas camperas“ y “huevos de producción ecológica”. Esa información está además en el punto de venta, que separa los huevos a la venta en función del sistema de producción. Y se corresponde con la indicación del sistema de producción que está impresa en la cáscara de cada huevo.

De esta forma el consumidor puede elegir el tipo de huevos que compra, sabiendo que todos ellos cumplen con unas normas muy exigentes. 

La calidad no varía en función de su forma de producción

Cada sistema de producción tiene asociado un coste diferente en función de su equipamiento y manejo. Pero no implica que haya diferencias de calidad o nutricionales en el huevo. Las gallinas comen, en todos los casos, un pienso equilibrado que cubre sus necesidades y están en todas las granjas comerciales controladas sanitariamente para que estén sanas y produzcan huevos seguros.

Si nos referimos a la calidad objetiva, el mejor huevo es el más fresco, es decir, el que tiene menos días desde la fecha de puesta. Esto podemos verlo en el envase indicado como “fecha de consumo preferente”, que no es de caducidad, y que como máximo es de 28 días tras la puesta. Es decir, un huevo al que le queden 3 semanas para llegar a la fecha de consumo preferente es más fresco que uno al que le queden 15 días.

Para cada uno, el huevo “de calidad” es el que a él le gusta, el que está acostumbrado a consumir.

Aparte de la frescura, uno puede escoger los huevos grandes o pequeños, blancos o morenos, o de un tipo u otro de producción, pero eso responde a razones subjetivas, a las preferencias de cada uno o al tipo de uso que le vaya a dar. Ni el color de la cáscara, ni el de la yema, ni el tamaño o la forma de producción son determinantes de la calidad objetiva. Pero sí son parte de los factores que el consumidor tiene presentes cuando compra huevos.

Por otro lado, para más información sobre el etiquetado del huevo, pueden visitar “El Huevo de Etiqueta”:

 

 

 

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