Las proteínas del futuro

Pueden sustituir el consumo de proteína animal e incorporarlas a la cesta del supermercado

  • |  Alejandra Riesgo Miñor
  • |  02-07-2021

¿Te imaginas un futuro donde se pueda sustituir el consumo de proteína animal? El Instituto iMDEA Alimentación ha mostrado las últimas tendencias en alimentación, a través de su proyecto #AnnualFoodAgenda de EIT Food, y en este caso ha organizado un encuentro presencial para informar sobre nuevas fuentes alternativas de proteínas y las ganas de incorporarlas a la cesta del supermercado.

El evento fue un “Showcooking de proteínas vegetales de AnnualFoodAgenda”, donde el equipo de la start up iLikeFood ofreció a los asistentes una sesión de cocina en directo con degustación de tacos de carne vegetal, llamada Leggie, creada por un grupo de investigadoras españolas del CSIC.

En 2050 la población mundial se acercará a los 9.800 millones de personas. Para satisfacer esta demanda en rápido crecimiento, la producción de alimentos deberá aumentar en torno al 60%.

En este contexto, ¿qué papel tienen las proteínas vegetales?

Lo primero, son una nueva alternativa, además de que son más sostenibles y a la vez saludables para los consumidores. También tienen como objetivo cambiar los hábitos de consumo.

Y ¿qué productos se han presentado?

Leggie es un nuevo ingrediente de origen vegetal, basado en la legumbre algarroba, y que tiene un aspecto y textura similares a la carne, pero es más saludable gracias a que es bajo en grasas saturadas y no tiene colesterol, y es rico en fibra dietética. También es más sostenible.

Otras ventajas son que no contiene aditivos ni alérgenos, y que es un producto con gran versatilidad y múltiples aplicaciones gastronómicas (como topping de pizzas o ensaladas, como relleno de empanadas, empanadillas o lasañas, para elaborar boloñesas, hamburguesas, salchichas, albóndigas, etc.). Se espera que llegue a grandes cadenas de supermercados a principios de verano.

Leggie ha sido desarrollado por la investigadora del CSIC Marta Miguel en colaboración con la profesora Marta Garcés, de la Universidad Francisco de Vitoria, que decidieron apostar por la algarroba, ya que es un cultivo cercano y sostenible que es capaz de crecer en excelentes condiciones en suelos que necesitan poca agua.